lunes, 29 de noviembre de 2010

viaje a New Orleans, Luisiana

Seré más positiva y contaré el viaje a New Orleans (me encanta cómo lo pronuncian aquí, es super reliado).

Llevábamos planeando un viaje para el puente de Thanksgiving desde hace mucho tiempo. Lo barajamos todo, desde Nueva York hasta Chicago, New Orleans y Atlanta para el "black friday", que consiste en un  solo dia de locura de rebajas en el que las tiendas abren a las 12 de la noche y no cierran en todo el día, pero por cuestiones de dinero y tiempo tuvimos que descartar algunas de esas opciones. Muy a nuestro pesar.

Bueno, resulta que no llegamos a un acuerdo, y era miércoles y el día siguiente era festivo. ¿Qué hago yo? pues me meto en una página para alquilar coches y sin querer, mira tu por donde, alquilo uno. Vamos a por él, y a la muchacha le calló bien mi cara de buena y coge y nos hace una rebajilla pequeña pero de las que se agradecen.  Por cierto, odio el momento en que te dicen el precio total y te llevas el palo de tu vida al ver que no habían incluído las tasas. Y cuanto más caro sea lo que pidas, más tasas hay. Es un tema del que se queja mucho la gente aquí...no me extraña. Aún así, no he escuchado ni una vez la palabra "crisis" aquí.  Cuando vuelva seguro que volveré a empaparme de razones estúpidas de la gente que asocia todo a la crisis.

Total, que no me ando por las ramas..que me gusta mucho. Después de un malentendido, nos vimos Miguel y yo solitos con el coche. No era nada malo, lo único que ibamos a tener que poner más dinero.
¿Qué hicimos?primero hablamos con Tommy, que nos habia invitado a su comida de Thanksgiving. Lo dejamos todo apalabrado y ya el viernes nos iríamos a Nola.

Y como no podía ser menos, al tener un coche teníamos una razón más que buena para salir.
Nos paró la policia dos veces: la primera porque no hice mu bien un 'stop' y me paró la poli de UAB (miguel tenía los huevecitos de corbata) y yo tan pancha pidiendo perdón y apreciando el consejo jajaja!! Y después de bailotear un poco, nos quisimos dar una vueltecita para aprender a manejar el GPS, con la mala suerte de pararnos en un barrio peligroso y...nosotros sin saberlo. De repente, un coche de la policia de Birmingham se acerca y nos pregunta que dónde está nuestra amiga ( ¿qué amiga?jajajaja) a lo que respondimos con nervios que no tenemos amigos aquí porque somos extranjeros. Mentira cochina, por lo menos la primera parte.

Bueno, el siguiente dia comimos como puercos e intentamos ir a Walmart por nuestra cuenta. Una aventura. Me cago en los GPS lentos y en las carreteras americanas. Eso si, tienen unos cambios de sentidos que se te va la pinza, aunque nosotros en España los llamaríamos "pirulas". No digo más.

Es que en este país no tienen ni papa de seguridad vial. Aquí les enseñan en el instituto algunas cosas y luego practican con los padres. Esto acarrea que no mantengan la distancia de seguridad, que corran mil, que hacen cambios de sentido donde menos se puede...vamos, el paraíso cani/pikiki!

Pues nada, después de hacer todos los bocatas y de morirme de nervios porque perdí un trabajo importante, me dispuse a dormir 4 ligeritas horas (la ilusión no me dejaba dormirme). A las 5 me despertaría Miguel (increíble pero cierto. Pero no me dormi, solo que vino un minuto antes de que sonara mi despertador...fiu!mi reputación sigue alta). Empaquetamos (uy, suena muy sudamericano,no?bueno, es lo que tiene la traducción literal) y nos encontramos con que Matthew, el otro integrante que adoptamos además de Michael, no tenía el móvil encendido y no lo podiamos localizar. Osea, que nos fuimos sin él. Y menos mal...porque no se si podría traducir todas las borricadas que suelto en 5 horas de viaje y no se si el pobre se suicidaría. Michael optó por ponerse tapones...me pareció mu bien jaja!

Después de pasar por Mississippi hasta llegar a Luisiana, llegamos a Nola. El hotel...
El hotel era una caquita fresquita y un timo para lo que tuvimos que pagar, pero bueno, estaba al lado del French Quarter y de su famosa Bourbon Street.

El resto fueron risas, cara de flipados viendo cómo no se parece nada esa ciudad a Birmingham y un montón de negros raperos que me recordaban otra vez al GTA jajaja. Se ponían enmedio de la calle a bailar tanto negros como negras. Me recordaba a la feria, y el olor también...eso es menos agradable. Pero había fiesta!

También comimos en la casa del blues, un restaurante famoso de la ciudad, y nos tomamos un supuesto café para borrachos en el Hard Rock Café.
Vimos muchas tiendecillas con cosas molonas,y mucha gente en la calle, un poquito raro para nosotros que estamos acostumbrados a ver 0 personas en la calle,y todos en coche.

En fin, la vuelta fue bien,aunque estábamos reventados,y más yo que tenía la garganta hecha canela de cantar en el coche para distraer ronquidos varios que, en verdad, me mantenían despierta.

Me gustó mucho el viaje, y más lo valientes que somos a veces jajaj (este blog debería de tener más entradas con locuras nuestras, lo se, pero se me pasa).





domingo, 28 de noviembre de 2010

¿Me puede decir alguien cómo soportar el hecho de que me iré de Estados Unidos y perderé de vista a tantas personas, y tantas cosas que no tienen nada que  ver con las de España?

Siento razonar en este blog sobre esto otra vez, pero quiero que en un futuro pueda echar mano a esto y leer, reír y llorar por  el tiempo tan bueno y por lo que me está enriqueciendo esta experiencia. No me ha importado que haya sido Alabama y no Atlanta, me han importado tantas cosas que la gente no puede entender...

Me quedan 3 semanas de mi vida tan duras...y ya empiezo a lloriquear por dentro porque mi sueño de vivir en Estados Unidos se está acabando (de momento). Y duele saber que, aunque vuelva aqui, NADA será igual.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

holidays

Tengo un Chevrolet a mi nombre durante los próximos 4 dias. Tienes los asientos de piel, color negro, al igual que la parte de fuera, que parece de gangster.


Mi copiloto: Miguel Ángel.
La ruta: New Orleans

Pero no sin antes pasar por casa de Tommy por Thanksgiving, con toda su familia, y disfrutando con ellos el partido de fútbol americano Auburn - Alabama (un derby como el Madrid- Barça).

Y pintaba mal todo esto y...qué de vueltas dan las cosas!

martes, 9 de noviembre de 2010

hide and seek.

Sobre la sinceridad.

No hay día que no piense si es necesario siempre ser honesto.
En realidad, la honestidad siempre ha estado ahí desde que somos pequeñitos.
¿No se dice que los niños dicen la verdad?
Pero parece que conforme pasa el tiempo, la honestidad se va corrompiendo, como cuando empiezas a mentir sobre lo que son tus padres o los juguetes que tienes. Me viene a la cabeza un ejemplo en el que me veo en el patio del colegio diciendo que sí que había visto la película de la que hablaban. Mentira cochina, pero no sé quien mentía más, si yo o quien me seguía el rollo a las conclusiones que sacaba yo de las películas.
Más tarde, no mucho más tarde de aquello-subo un escalón de los 8 a los 10-11 - ya valoraba la amistad y quería a mis amigos pa' mí na' más. Cuando creía que controlaba la situación, de repente me encontraba con que alguna amiga que otra me había mentido, y si por aquel entonces hubiera tenido tuenti o facebook, mis estados se llenarían de decepciones y mensajes afiladitos hacia las que eran las típicas amigas que te daban todo lo que tuvieran. Me limitaba a escribirlo en un diario to' feo y a escuchar a Alejandro Sanz/Backstreet Boys  para que me diera más pena y el drama me invadiera.

La verdad es que de los 15 hasta los 18 o 19 se siguen sufriendo fases desastrosas y catastróficas de palos. Palos de esos que te aplastan, y ya no sabes si tú ser honesta y a veces te ves en la necesidad de mentirte a tí misma para no creer o afrontar estupideces de la adolescencia.

De los 20 para arriba, parece ser que se está más consciente de las cosas y andamos con mejor pie. Pero la gracia está en que si la gente es honesta contigo, también molesta de vez en cuando porque algunas veces pensamos que llevamos la razón, y cuando hay evidencias de que no llevas la razón, como que pica más.

De momento, no puedo seguir haciendo valoraciones siguiendo un orden porque solo llego a los 25, pero intuyo que la gente también valora la sinceridad ante todo y que descarta estupideces y le da importancia a los que verdaderamente lo tiene. Y la experiencia hace el resto para que cuando nos llevemos una sorpresa, no tengamos la sensación de dolor inexplicable por dentro, si no que suelen salir las sonrisitas-colchón del "lo veia venir".

¿En qué quedamos entonces? si luego las verdades varían según las personas y hay quien no sabe "bajarse del burro" y no las puede aceptar o no se ven capaces de ello...
También he escuchado que ser honesto te deja mucho entrever y que te desnudas delante de todos, dejando saber hasta el mínimo defecto en el que te pueden pegar una retaila. Aunque eso es un tema aparte, creo.

Con respecto a las parejas, varia también porque aquí siempre se valora si es para bien, pero las cosas que afectan a uno negativamente...estamos en las mismas.

A veces creo que no querer saber la verdad muestra lo cobarde que a veces podemos llegar a ser.
La honestidad junto con las verdades, aunque valoradas, creo que son de la cosas que más nos pueden vaciar en muchas ocasiones.

Dependerá de cada uno saber reponerse como los adultos, o hacer como que se afrontan las cosas y esconderte como un niño lo hace cuando juega al escondite y corre al punto donde estaba el otro amigo para que no lo pillen.

Aún así, la honestidad es algo que valoraré de los otros hacía mi y que yo no puedo muchas veces callarme, por muy buenaza que sea, y de lo que creo, sin embargo, que no se puede abusar.

domingo, 7 de noviembre de 2010

en pleno siglo 21

Me he enterado de la visita del Papa a España y he empezado a darle a la cabeza. No tiene mucho que ver el Papa en Alabama porque aquí abunda más la iglesia protestante, pero bueno, está relacionado con la iglesia.

Llevo 3 meses justos en Alabama, en el sur de los Estados Unidos, que, para quien no lo sepa, mantiene una mentalidad conservadora en algunos aspectos como el de la religión(que será en el que me ciña) pero que luego también tiene a personas que luchan por sus derechos. 

Bueno, pues en este tiempo he tenido tiempo para ver que hay gente muy radical que basa su vida en escuela/trabajo,familia, iglesia-de todas las edades- y de esos que condenan y dejan de hablar porque una persona es homosexual.

He conocido gente a la que sus padres les han quitado la palabra porque han sido capaces de reconocer que quieren a alguien de su mismo sexo. No solo los padres, si no que generalmente también hay jovencitos que van juzgando por la vida y que horas antes de ir a la iglesia, están pecando (buf, ¡hay tantas maneras de pecar!). Me da mucho coraje la filosofía del "si, pero no cuando me conviene".

No le veo sentido a que gente de mi edad ponga proverbios bíblicos en el estado del Facebook mientras pillan una cogorza en una fiesta, o que luego se dedican a juzgar a la gente que lleva otro estilo de vida. Osea...no. Hay también hipocresia aquí como en todos los sitios. 

Me toca la moral que las personas más estúpidas, menos educadas, e irrespetuosas sean esas que van a la iglesia y hacen el canelo con cojincitos que ponen que dios/Dios estará siempre contigo o mil quinientas frases con la palabra FE entremedias. Se supone que dios dejó unas pautas de comportamiento de los que precisamente ellos no son ejemplo. 
No sé si se piensan que la fe es algo exclusivo y no para todos.
Luego, hay gente que es muy religiosa pero no tratan mal a otros. Solamente se dedican a casarse con 20 años y llevar una vida de una pareja de 50 años, que no son nada más y nada menos que 30 años más de los que tienen. Total, eso lo respeto porque cada uno puede hacer lo que quiere mientras no haga daño a otros.

Pero hay también muchísima gente que avanza mentalmente y está adaptada al siglo XXI, y que te dice que en otras partes del país no son así ni mucho menos.  Por eso veo los dos extremos muy claros en Alabama pero que son comunes en muchos lugares del mundo.
Y me gusta verlo porque me doy cuenta de que siempre habrá gente retrógrada y gente que lucha por sus derechos y van acompasados al siglo en el que están, que son los que hacen que se mueva el mundo y no se quede estancado. 


jueves, 4 de noviembre de 2010

Halloween


Ni que decir tengo que este Halloween ha sido diferente.

Para ser honesta, nunca he vivido Halloween porque en Jaén no se disfraza ni el Tato. Últimamente se va animando más la gente  y eso, pero aún así todavía no funciona. Es como en Carnaval...la gente hace el esfuerzo pero no se consigue nada. Lo único interesante que te puede pasar es irte de botellón y encontrarte a Diego Rascón vestido de pollo y se crea que pasa desapercibido.

Bueno, a lo que iba. Aquí la gente organiza las fiestas meses antes del día y se hace los disfraces con muchísimo tiempo de antelación. Lo que pasa es que las mujeres no se suelen  tapar mucho, por eso me decliné por disfrazarte de zorrón. Y digo eso porque intenté ir de pirata, pero como no tuve oportunidad de adornarme pues lo único que hice fue...pues eso, ir un poco ligerilla. Descubrí unas medias que se ciñen al "muslamen" y que no se bajan nunca. Una maravilla. Para los que habéis estado o estáis por aquí, que sepáis que me las compré en el CVS, que para los que no sabéis qué es, es un super que tiene de todo, incluyendo medicinas. Que aquí las medicinas están en los supermercados y tienen una sección donde ya pides las tuyas específicas (de ahí los tarritos de las pelis con tu nombre y eso). También ven pelis de miedo, cosa que también hicimos.

Bueno, tengo que contar que el jueves fui a una casa del terror, que era una antigua fábrica de cobre que la convierten en eso y a la que no quería ir al principio, pero fuí.
Antes de entrar pusieron una película de miedo, que vaya asco,madre mia!una mujer se arrancaba la mandíbula tan pancha, como cuando te quitas un granillo de la cara, igual.
Creo que nunca he agarrado tan fuerte a nadie durante todo el trayecto ni arrastrado mejor mi bolso y mi rebequilla blanca entre las paredes estrechas del sitio este. 
Me asustó que los tíos estos se acercaran con sierras mecánicas verdaderas y que lo pusieran a 5 centímetros de tu pierna y que encima ni te dejaran pasar. Me dieron unas ganas tremendas de pegarle una patada en la cabeza, pero me limité a ni mirarlo y dejar que me guiaran. ¡Qué angustia...! Aunque el resto no tenía mucho miedo, más que nada porque Miguel se dedicaba a tirarle los tejos a los monstruos y a provocar a los bebés muertos para que me escupieran a mi con agua y me maltrataran el pelete. Lo que menos me esperaba es que en una de éstas, un monstruo le respondiera con un "a mí también me gusta tu cara".  Está visto y comprobado que ligar se puede ligar en todos los sitios.

Pero bueno, después de eso vimos algo que me dejó flipi. Había un show de un feillo que se pellizcaba los pezones con tenazas, se enganchaba ladrillos ahí también y me daba un asquete inmenso. 
Total, que el día de Halloween iba tan tranquilamente hacia clase cuando me encontré a unos 15 muertecillos super metidos en su papel y que se acercaban a mí. ¿Qué hice? Pues la verdad es que iba tan pancha por ahí pensando que no me alcanzarían, pero cuando vi que cada vez iban más rápido y que se saltaban muros para venir a por mí, me empezó a dar un poco de canguelo así que tuve que atravesar el edificio de enfrente del Commons para llegar al semáforo de Education Building. 
No me pillaron. Yuhu!

El viernes estuvimos haciendo "pumkin carving" en casa de Lourdes, que es lo de darle forma a las calabazas (que está to chulo jajaj) y comimos lentejillas.El día grande estuvimos en dos fiestas donde todo el mundo estaba disfrazado y eso. Como siempre, la policía tuvo que media en la otra fiesta a la que íbamos a ir en una casa cerca de UAB (que es como un barrio grande todo el campus).
El día siguiente era el día de pedir chuches por las casas pero como no tenía un niño al que usar para disfrutar yo más que él, pues me quedé haciendo tarea.

Como conclusión...pues nada, que estas fiestas son más americanas que na', y que me encanta que vaya donde vaya haya pumkins y decoración.

Sus quedáis!