Seré más positiva y contaré el viaje a New Orleans (me encanta cómo lo pronuncian aquí, es super reliado).
Llevábamos planeando un viaje para el puente de Thanksgiving desde hace mucho tiempo. Lo barajamos todo, desde Nueva York hasta Chicago, New Orleans y Atlanta para el "black friday", que consiste en un solo dia de locura de rebajas en el que las tiendas abren a las 12 de la noche y no cierran en todo el día, pero por cuestiones de dinero y tiempo tuvimos que descartar algunas de esas opciones. Muy a nuestro pesar.
Bueno, resulta que no llegamos a un acuerdo, y era miércoles y el día siguiente era festivo. ¿Qué hago yo? pues me meto en una página para alquilar coches y sin querer, mira tu por donde, alquilo uno. Vamos a por él, y a la muchacha le calló bien mi cara de buena y coge y nos hace una rebajilla pequeña pero de las que se agradecen. Por cierto, odio el momento en que te dicen el precio total y te llevas el palo de tu vida al ver que no habían incluído las tasas. Y cuanto más caro sea lo que pidas, más tasas hay. Es un tema del que se queja mucho la gente aquí...no me extraña. Aún así, no he escuchado ni una vez la palabra "crisis" aquí. Cuando vuelva seguro que volveré a empaparme de razones estúpidas de la gente que asocia todo a la crisis.
Total, que no me ando por las ramas..que me gusta mucho. Después de un malentendido, nos vimos Miguel y yo solitos con el coche. No era nada malo, lo único que ibamos a tener que poner más dinero.
¿Qué hicimos?primero hablamos con Tommy, que nos habia invitado a su comida de Thanksgiving. Lo dejamos todo apalabrado y ya el viernes nos iríamos a Nola.
Y como no podía ser menos, al tener un coche teníamos una razón más que buena para salir.
Nos paró la policia dos veces: la primera porque no hice mu bien un 'stop' y me paró la poli de UAB (miguel tenía los huevecitos de corbata) y yo tan pancha pidiendo perdón y apreciando el consejo jajaja!! Y después de bailotear un poco, nos quisimos dar una vueltecita para aprender a manejar el GPS, con la mala suerte de pararnos en un barrio peligroso y...nosotros sin saberlo. De repente, un coche de la policia de Birmingham se acerca y nos pregunta que dónde está nuestra amiga ( ¿qué amiga?jajajaja) a lo que respondimos con nervios que no tenemos amigos aquí porque somos extranjeros. Mentira cochina, por lo menos la primera parte.
Bueno, el siguiente dia comimos como puercos e intentamos ir a Walmart por nuestra cuenta. Una aventura. Me cago en los GPS lentos y en las carreteras americanas. Eso si, tienen unos cambios de sentidos que se te va la pinza, aunque nosotros en España los llamaríamos "pirulas". No digo más.
Es que en este país no tienen ni papa de seguridad vial. Aquí les enseñan en el instituto algunas cosas y luego practican con los padres. Esto acarrea que no mantengan la distancia de seguridad, que corran mil, que hacen cambios de sentido donde menos se puede...vamos, el paraíso cani/pikiki!
Pues nada, después de hacer todos los bocatas y de morirme de nervios porque perdí un trabajo importante, me dispuse a dormir 4 ligeritas horas (la ilusión no me dejaba dormirme). A las 5 me despertaría Miguel (increíble pero cierto. Pero no me dormi, solo que vino un minuto antes de que sonara mi despertador...fiu!mi reputación sigue alta). Empaquetamos (uy, suena muy sudamericano,no?bueno, es lo que tiene la traducción literal) y nos encontramos con que Matthew, el otro integrante que adoptamos además de Michael, no tenía el móvil encendido y no lo podiamos localizar. Osea, que nos fuimos sin él. Y menos mal...porque no se si podría traducir todas las borricadas que suelto en 5 horas de viaje y no se si el pobre se suicidaría. Michael optó por ponerse tapones...me pareció mu bien jaja!
Después de pasar por Mississippi hasta llegar a Luisiana, llegamos a Nola. El hotel...
El hotel era una caquita fresquita y un timo para lo que tuvimos que pagar, pero bueno, estaba al lado del French Quarter y de su famosa Bourbon Street.
El resto fueron risas, cara de flipados viendo cómo no se parece nada esa ciudad a Birmingham y un montón de negros raperos que me recordaban otra vez al GTA jajaja. Se ponían enmedio de la calle a bailar tanto negros como negras. Me recordaba a la feria, y el olor también...eso es menos agradable. Pero había fiesta!
También comimos en la casa del blues, un restaurante famoso de la ciudad, y nos tomamos un supuesto café para borrachos en el Hard Rock Café.
Vimos muchas tiendecillas con cosas molonas,y mucha gente en la calle, un poquito raro para nosotros que estamos acostumbrados a ver 0 personas en la calle,y todos en coche.
En fin, la vuelta fue bien,aunque estábamos reventados,y más yo que tenía la garganta hecha canela de cantar en el coche para distraer ronquidos varios que, en verdad, me mantenían despierta.
Me gustó mucho el viaje, y más lo valientes que somos a veces jajaj (este blog debería de tener más entradas con locuras nuestras, lo se, pero se me pasa).
No hay comentarios:
Publicar un comentario